Derecto Tributario

Facturas apócrifas, supuestos en que el ajuste procede.

Los problemas de facturas apócrifas han sido la principal causa de ajustes de los últimos 10 años. Para adentrarnos en este problema, recordemos que el artículo 12 de la Ley de Impuesto al Valor Agregado exige que la venta o el servicio la realice el proveedor que extiende la factura, recaudo que rige tanto para el comprador que pretende computar el crédito fiscal en su declaración jurada como para el exportador que procura su devolución, siendo que es esa correlación entre el débito fiscal y el crédito la que le da legitimidad a este último.

Bajo estos fundamentos, la Corte Suprema dictó dos fallos relacionados con facturas apócrifas, en los que habilitó a la AFIP para impugnar los créditos fiscales.

Se trata de las causas “Feretti” y “ADM Argentina” donde, según surge del relato referido al análisis de la prueba y antecedentes, si bien las adquisiciones o prestaciones de servicios existieron efectivamente, prueba de lo cual es que a la vez no se impugna el gasto en el Impuesto a las Ganancias, pero respecto de las cuales se consideró que no habrían sido realizadas por las empresas que extendieron las facturas.

De esta manera, se advierte cómo el aspecto probatorio, referido no sólo a la existencia del bien o del servicio que da origen a la facturación, sino también respecto de la acreditación de la envergadura, capacidad económica, patrimonial, financiera y operativa de la empresa cuya condición de proveedora se invoca.

Aspecto éstos que deben ser preservados en extremo por los contribuyentes, puesto que los conceptos que se encuentra AFIP facultada a reclamar, en caso de detectar supuestas facturas apócrifas, alcanzan significativas proporciones. A saber:

  • El crédito fiscal computado en el IVA: 21% (o 10,50%) sobre el neto de la factura.
  • El gasto computado en el Impuesto a las Ganancias: 35% sobre el neto de la factura.
  • Salidas no documentadas: 42,35% sobre el neto de la factura.
  • Es decir, sumando los tres ajustes, tendríamos un 98,35% sobre el monto neto de la factura declarada como apócrifa.
  • Multa: graduable entre el 100% (omisión) y 600% (defraudación) del ajuste. Con lo cual, sumando la multa, tendríamos un ajuste que podría estar entre el 196,70% y el 688,45% sobre el monto neto de la factura.
  • Intereses: 3% mensuales; denuncia penal tributaria: en caso que se supere el nuevo límite de punibilidad determinado por la Reforma Tributaria ($1.500.000).

Vale decir que, frente a reclamos indebidos del Fisco, habrá que dedicar tiempo y esfuerzo de manera tal de acreditar, la verdad material de los hechos que evidencien, el legítimo accionar del contribuyente.

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